Historia
El Museo Textil de Oaxaca está ubicado en el predio que fue parte de la huerta del antiguo convento de Santo Domingo Soriano, la segunda fundación dominica en América, establecida en el año de 1529, dedicada posteriormente a San Pablo, donde recibían la prédica en náhuatl, zapoteco y mixteco los vecinos indígenas de la ciudad. A principios del siglo XVII, el convento sufrió graves daños debido a una serie de sismos y por tal motivo los dominicos, por iniciativa de Fray Francisco de Burgoa, el principal cronista e historiador del período virreinal en Oaxaca, se vieron forzados a rentar y luego a vender parte de sus terrenos para costear la reconstrucción.
Casa Antelo
El
primer propietario de la subdivisión donde hoy se ubica el Museo fue
don Miguel de Bustamante, quien construyó una sencilla casa de adobe de
un solo piso. Posteriormente, entre 1764 y 1771 la propiedad fue
comprada por el comerciante y hacendado español Ángel de Antelo y
Bermúdez, quien hizo su fortuna exportando nada menos que grana, el
tinte textil oaxaqueño por excelencia. Don Ángel demolió la casa de
adobe para construir una típica casona barroca oaxaqueña de dos pisos,
con la fachada de cantera verde y una hermosa puerta labrada. El
inmueble fue conocido durante el siglo XVIII y XIX como la Casa Antelo.
A mediados del siglo XIX, el edificio pertenecía al Hospital de Belén,
institución caritativa dirigida por los hermanos betlemitas. En 1862,
en plena época liberal y anticlerical, se demolió la casa colindante al
oriente para crear la calle de Benito Juárez (hoy Fiallo), pero la
antigua residencia de Antelo conservó su integridad hasta 1985, cuando
comenzó a ser derruida por su propietario de ese momento, el Sr. Simeón
Martínez, lo que causó escándalo. De nueva cuenta en 2002, la
inmobiliaria que había adquirido la propiedad mandó a destruir todo el
interior.
Nace un proyecto
En
el año 2006, la Fundación Alfredo Harp Helú compró la casa Antelo y el
ex convento de San Pablo como parte de un amplio proyecto de rescate
arquitectónico del Centro Histórico de la ciudad de Oaxaca para crear
espacios de vocación cultural. El ex convento había seguido una
historia paralela de secularización: hacia 1826 fue convertido en la
segunda sede del Instituto de Artes y Ciencias (precursor de la actual
Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca). Después de un largo
proceso de subdivisiones y destrucción, el ex convento se encuentra
actualmente en restauración para hospedar, en un futuro cercano, al
Centro de Humanidades y de Lenguas Originarias.
El
proyecto de restauración y reconstrucción de Casa Antelo comenzó en
2007 bajo la dirección de un equipo interdisciplinario, conformado por
especialistas en arquitectura, restauración, historia, ingeniería y
diseño, con el fin de adaptar las edificaciones antiguas que se
mantenían de pie, a las necesidades del Museo. De igual forma, este
equipo se encargó de construir, de manera simultánea, un edificio de
corte contemporáneo en el sitio que dejó libre la reciente demolición
de los muros interiores de la casa.
Este
nuevo edificio se incorporó a la Capilla del Rosario, que formó parte
del antiguo convento de San Pablo; de esta manera fue posible conservar
un significativo vestigio del patrimonio arquitectónico virreinal de
Oaxaca, con las características técnicas y de funcionalidad necesarias
para la instalación de un museo.